Òsányìn
- Carlos Flores Guillén
- 5 abr 2020
- 3 Min. de lectura
Kò sí ewé, kò sí òrìsá
Sin hojas, no hay Òrìsá
-Proverbio popular.
La palabra Òsányìn, se deriva de las palabras yorubás: ò (quien), sán (mejorar la salud), yìn (hacer fuego), o sea, "quien mejora la salud haciendo fuego”.

Òsányìn es la divinidad de las plantas medicinales, su importancia es primordial, ninguna ceremonia dentro de Isese puede hacerse sin su concurso, él es el detector de la fuerza, la vitalidad y el poder de realización, sin el cual las divinidades no pueden ser transmitidas. Esta energía reside en varias hojas y hierbas, el nombre de estas hojas y plantas y su empleo es la parte más secreta en el ritual del culto de los Òrìsàs.
Cada divinidad tiene sus hojas y plantas particulares, el empleo de una hoja contraindicada pudiera tener efectos nefastos, la recolección es hecha con extremo cuidado. Los sacerdotes de este Òrìsà se levantan temprano en la mañana sin haber tenido relaciones sexuales el día anterior y se dirigen al bosque sin saludar a nadie que encuentre a su paso. Ofrecen encantamientos para arrancar las hojas, raíces, cortezas de las frutas y deposita antes de salir del bosque su ofrenda a la deidad, que incluye monedas, cauries, etcétera.
Estos sacerdotes conocen las hojas que usarán indistintamente, entre ellas podemos señalar que hay hojas dotadas de virtudes tales como, hoja de la fortuna, de la felicidad, de la alegría, de la fertilidad, de la gloria, de la suerte, la frescura, la flexibilidad, la paz, la longevidad, el coraje, las vestimentas, del cuerpo, de los pies, etcétera. Pero también hay hojas de la miseria, la calentura y otras más temibles aún. Las hojas entran en forma de cocimientos, baños de purificación, las destinadas a formar un lago mágico entre la divinidad y ciertos objetos que le son consagrados incluyendo la sangre de algún animal en específico. El empleo de las hojas es fundamental porque esas mismas hojas sirven para elaborar el polvo divino de la deidad y recibir de ellas un crecimiento de fuerza que crea un firme lazo de interdependencia entre el futuro Iyawó y su Òrìsà.
Òsányìn es el Òrìsà de la medicina, a él se le atribuye el conocimiento de la botánica y las plantas que existen en los bosques y selvas. Todos los rituales realizados en Isese implican de una forma u otra su presencia, dado que se requiere de sus medicinas o plantas para la realización de la entrega del Secreto de nuestro Òrìsà.
Gran parte de sus medicina, son preparadas con aceite de sémola de maíz, para la preparación de pomadas, mientras que medicinas para otras divinidades utilizan Òrì (Karité), Epo (Aceite de palma), Epo Pùpá (Aceite rojo), etc.
Existe un criterio en América sobre que Òsányìn es una divinidad hechicera y a quien se le encomiendan los actos de brujería. En realidad para los Yorùbá este es un concepto totalmente inaceptable dado que ninguna divinidad participa de los caprichos del hombre, por el contrario, nos ayudan a comprender los errores que podemos cometer y nos permiten la oportunidad de alinearnos con nuestro destino, más no por que estén a nuestro servicio, sino porque somos nosotros quienes nos alineamos a nuestro Òrìsà.
Jamás para un Yòrubá tradicionalista, practicante de Isese se va a tomar como una idea fiel, que cualquier acto que intente hacerse en contra de alguien, pierde su eficacia cuando éste no tiene a su lado la justicia. La clave de vivir sin ser agredido, es no agredir.
En algunos pueblos es conocido como Èlésìjé, que significa, “Rey de Èsìé”. Èsìé es un pueblo al norte de Tierra Yorùbá, en Kware, un estado de Nigeria, donde Òsányìn, se convirtió en rey. Òsányìn, es considerado como “el hermano menor de Orunmila”.
Hay varias manifestaciones del mismo Òrìsà Òsányìn, todas ellas son alabadas en los títulos de sus sacerdotes. Aquel que en principio conoce el culto de este Òrìsà y recibe su Ikin Awo (El secreto del Ikin de Òsányìn) es conocido con el título de Awo Òsányìn.
Este Orisa y su culto, pertenecen al conjunto de cultos denominado Ijala donde rige Ogun y con quién compartió sus secretos. Es él quien trajo a la tierra la vegetación y los animales de cacería, motivo por el cual está tan unido con los Orisa Ode y Osoosi, divinidades de la cacería, pues es gracias a ellos que el hombre aprendió a vestirse y a curarse con las plantas y las diversas partes de los animales.
Oriki
Ìbà Òsányìn Homenaje al dueño de la medicina hecha con hierbas.
Ìbà oni ewé. Homenaje al dueño de las hojas.
Kò sí Ikú. Kò sí àrùn. Líbrenos de la muerte. Líbrenos de la enfermedad.
Kò sí akoba.
Líbrenos de la destrucción
A dúpé Alagbo. Se lo agradezco dueño de la medicina.
Asé.
A Òsányìn se le conoce en América latina como:
Osaín (En cuba)
Ossain (En cuba)
Ossaím (En brasil)
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